Testimonios

Valeria Guerra García es la nueva CEL de Perú, es decir, la encargada de dirigir los 7 clubes escolares de Operación Sonrisa durante los próximos 2 años.

Vale nos contó sobre su experiencia como voluntaria desde que ingresó a Operación Sonrisa hasta la conferencia Latinoamérica en acción, donde representó a Perú junto con un equipo de 16 voluntarios de distintos colegios.

¿Desde cuando eres voluntaria? ¿Cómo decidiste serlo?

Soy voluntaria desde hace casi tres años, comencé mi voluntariado haciendo cosas pequeñas; colectas, ventas de galletas, pequeñas actividades que me llevaron a enamorarme por completo de la fundación.

Soy voluntaria desde hace casi tres años, comencé mi voluntariado haciendo cosas pequeñas; colectas, ventas de galletas, pequeñas actividades que me llevaron a enamorarme por completo de la fundación.

Creo que involucrarme en esas cosas que en el momento parecían insignificantes me llevaron a donde estoy hoy. Tuve la oportunidad de ir a un día de evaluación y fue ahí que me di cuenta del verdadero impacto que Operación Sonrisa tenía en la vida de las personas y que formar parte de algo tan grande valía la pena.

¿Cómo llegaste a ser CEL?

Valeria (primera a la derecha) y su equipo Keraná

Desde el momento en el que llegué a mi primer LEA (República Dominicana 2018) y vi al equipo CUEL 18 decidí que estar en su lugar iba a ser mi meta para el 2019. Durante todo el 2018 me esforcé lo más que pude para que el club de mi colegio crezca, ayudé en todo lo que pude y decidí que tenía que empezar a hacer que los problemas de otros se vuelvan mi responsabilidad.

Después de un año repleto de actividades para Operación Sonrisa, amistades nuevas, mucho amor y apoyo de muchas personas, tuve el valor de aplicar y fui escogida CEL para el periodo 2019 – 2020.


¿Cuáles son tus nuevas responsabilidades como CEL?

Como miembro del equipo CEL 2020, mis responsabilidades son, involucrar más a los voluntarios con la fundación y que se sientan acogidos por ella, velar por que los cuatro pilares de Operación Sonrisa se respeten, y asegurar la buena comunicación entre los voluntarios, los presidentes de cada club y la oficina para asegurar que todo salga bien durante el año.

También debo comunicarme con el equipo CUEL 2020 durante todo el año para que los clubes crezcan en Latinoamérica, y organizar junto a ellos, la conferencia latinoamericana LEA.


¿Qué cosas nuevas aprendiste en LEA 2019?

LEA 2019 me enseñó muchas cosas, lecciones que me van a acompañar para siempre. Tan solo el lema, “Atrévete a vivirlo”, fue suficiente para cambiar una pequeña parte de mí.

Creo que cada LEA es diferente y especial en su propia manera, este LEA logró que crezca como líder y me ayudó a descubrir aspectos positivos de mi misma que no tenía presente antes. También aprendí que a veces un líder puede serlo sin darse cuenta, muchas de las personas que admiro no sabían el impacto que sus palabras y acciones tenían en mí.

Además, descubrí todo el esfuerzo que va detrás de organizar una conferencia tan grande como un LEA y lo mucho que los voluntarios de Operación Sonrisa y el staff dan para que todo salga lo mejor posible.

Hice muchísimas amistades y conocí a muchas personas con el mismo objetivo: cambiar la vida de los niños con labio fisurado y paladar hendido.


¿Qué aprendiste de tu equipo? ¿Cuáles fueron los retos que tuvieron?

Este año fui “Assistant Team Leader” del equipo KERANÁ, desde el primer día se sintió como una pequeña familia. Aprendí lo rápido que las personas pueden lograr una conexión, ya que logramos funcionar como un solo equipo y nos divertimos mucho en el proceso.

Me di cuenta de lo poco que importaba ganar cuando verdaderamente la estás pasando bien y sentí el apoyo incondicional de los miembros de mi equipo, sin importar los resultados de las competencias que se hacían. Aprendí paciencia, amor, trabajo en equipo y entre muchas risas, y sin darme cuenta, crecí como persona.

La líder de mi equipo fue una persona que influyó mucho en mí y me enseñó a siempre tener una sonrisa en la cara, nos motivó y alentó cada paso.


¿Qué fue lo que más te gusto de LEA y del viaje en general?

Creo que es muy difícil escoger solo una cosa del viaje y la conferencia, pero lo que más me impactó fue conocer a tantas diferentes personas con un solo objetivo. Me encantó haber podido hacer tantas amistades que sé que van a durar de por vida y darme cuenta de cómo verdaderamente, acciones pequeñas pueden llevar a un gran cambio.

La actitud de los voluntarios, el staff y el equipo CUEL´19 me sorprendió desde el comienzo. Todas las personas siempre tenían muchas ganas de participar y una gran sonrisa en la cara, pienso que eso no es algo que se ve tan seguido.


¿Qué le dirías a los chicos que están interesado en ser voluntarios, pero aún no se animan a hacerlo?

Les diría que no tengan miedo. Operación Sonrisa es una familia que los va a acoger desde el comienzo, no importa que tan grande o pequeño sea tu rol de voluntario, cada granito de arena cuenta. Me cambió la vida, me volvió una persona completamente diferente de la que era antes y honestamente creo que involucrarme como voluntaria fue la mejor decisión que he tomado en toda mi vida.

Operación Sonrisa te va a enseñar lecciones que sé que se van a quedar contigo para siempre, la confianza que la fundación le da a los jóvenes es algo que pocas veces van a ver. Gracias a esta fundación conocí a las mejores personas que he conocido en mi vida, personas que en pocos meses se volvieron mi familia.

Les prometo que vale la pena, atrévanse, salgan de su zona de confort y hagan la diferencia. OSP nos da la oportunidad de cambiarle la vida a alguien, ver la cara de un niño al salir de una operación y la reacción de sus padres, son cosas que Operación Sonrisa me ha regalado y para siempre voy a estar agradecida.

Se los digo de corazón, no van a tomar mejor decisión que involucrarse con la familia de operación Sonrisa, anímense, los esperamos con brazos abiertos y una gran sonrisa.

¡Ayúdanos a construir más sonrisas!